La música es un lenguaje universal. A lo largo de la historia, destacados creadores e intérpretes son recordados por traspasar fronteras y superar diferencias que parecían irreconciliables. El vínculo entre Louis Armstrong y la familia Karnofsky es una de esas historias de solidaridad y agradecimiento, que sigue viva a través del trabajo de una ONG.Antes de convertirse en uno de los más famosos e innovadores músicos de jazz, Armstrong sufrió la miseria y el racismo. Proveniente de una familia muy pobre, su padre abandonó a su madre, a su hermana y a él cuando era muy pequeño. Criado por su abuela, que había nacido esclava y fue liberada después de la Guerra Civil, descubrió el arte en las calles de Nueva Orleans.Comenzó a trabajar de niño para ayudar a su mamá, pero el dinero no alcanzaba. Cuando conoció a la familia de inmigrantes judíos lituanos Karnofsky, las cosas comenzaron a cambiar. Ellos lo llevaron a vivir con él, lo aceptaron como a uno más. Según cuenta en su memoria Louis Armstrong y la familia judía de New Orleans, descubrió que también eran discriminados por “otros blancos” y que le enseñaron a vivir con determinación.Fue su familia adoptiva la que hizo posible que se dedicara a la música. Todos los días, mientras ayudaba con las entregas, Louis se detenía frente a una tienda y señalaba desde la ventana una vieja trompeta, que no podía comprar pero ansiaba tocar. Una vez el señor Karnofsky decidió entrar, salió con ella y se la entregó a su ayudante, diciéndole que trabajara con el instrumento.Armstrong comenzó a estudiar y ganó reconocimiento hasta convertirse en una figura internacional. Sin embargo, esto nunca hubiera sido posible si la familia Karnofsky no le hubiese dado la primera oportunidad. El músico lo sabía, por eso, como modo de recordar y agradecer ese gesto, aunque era católico, llevó siempre un Maguen David que le habían regalado colgando de su cuello.La influencia de la familia judía en la vida de Armstrong se plasmó en la organización situada en Nueva Orleans “The Karnofsky Project”, que se encarga de proporcionar instrumentos musicales a niños sin posibilidades económicas. Para ello invitan a que la gente done lo que tiene guardado en el ático, en el garaje o en un armario y que ya no usa. De este modo, los niños pueden descubrir la maravillosa experiencia de ese aprendizaje.Para conocer más sobre el proyecto se puede visitar la web http://www.karnofsky.org/. También la influencia de la familia adoptiva en la vida de Armstrong se refleja en canciones como Russian lullaby.A continuación su letra:Every night you’ll hear her croonA Russian lullabyJust a little plaintive tuneWhen baby starts to cryRock-a-bye my babySomewhere there may beA land that’s free for you and meAnd a Russian lullabyTodas las noches se escucha su canturreoUna canción de cuna rusaSólo una pequeña melodía lastimeraCuando el bebé comienza a llorarCanta un adiós mi bebéEn algún lugar puede haberUna tierra que es libre para usted y para míY una canción de cuna rusa
Louis Armstrong y la familia judía de New Orleans
09/Ago/2013
El Orgullo de Ser Parte
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